Los peligros de la Era Tecnológica

Parecía que la tecnología nos era ventajosa, bien lo decía Martin Heidegger cuando hace muchos años nos escribía sobre la época técnica, y nos declaraba que la técnica era un modo de existir del hombre; una nueva forma de existir, pero no era algo que dependía del hombre. Él dijo: “La tecnología nunca se dejará vencer por el ser humano. Pues significaría que el ser humano es el titular del Ser”. En vez de reconocer nuestro lugar en el mundo, nuestra posición como un ser entre todos los seres, hemos convertido el mundo en algo que existe por y para nosotros. Nuestra arrogancia ha hecho de la tierra un lugar descartable. Tratamos el mundo y todo lo que contiene como algo para ser consumido. Por eso agrega Heidegger: “Una clase de ser, el ser humano, cree que todo el Ser existe para él”. En su tiempo la gente no comprendía esto, pero hoy día vemos cómo la tecnología se ha convertido en un arma poderosa y de dominación entre las naciones. El país que tiene más tecnología domina sobre los que tienen poco o nada de tecnología de punta.

Así hemos visto en estos días en los noticieros el caso de Edward Joseph Snowden, consultor tecnológico estadounidense, informante, antiguo empleado de la CIA y de la NSA. Snowden en junio de 2013, hizo públicos, a través de los periódicos The Guardian The Washington Post el “estado de vigilancia” existente en Estados Unidos. Comentó que no puede “en conciencia, permitir al gobierno de EUA destruir la privacidad, la libertad en internet y las libertades básicas de la gente de todo el mundo con esta gigantesca máquina de vigilancia que están construyendo en secreto”. Este sistema de espionaje no sólo alcanza a las personas comunes y corrientes, sino también a la mayoría de los presidentes de las naciones del mundo, incluso a los jefes de gobiernos europeos, “lo que es inaceptable” ––según la canciller alemana Ángela Merkel–– porque se trata de sus mismos aliados.

Así, la tecnología también se ha vuelto algo peligroso, algo en donde la individualidad de las personas ya no está asegurada, ni tampoco la libertad personal, de manera tal, que cuando usted habla por su teléfono celular, de alguna forma, en alguna parte, todo lo que usted habla alguien puede ya haberlo grabado. Por lo tanto ––como decía Heidegger––, la tecnología se ha vuelto algo que el hombre no puede controlar, sino que ella controla al hombre.

Hölderlin, fue quien escribió que “allí donde crece el peligro crece también la salvación”. Él pensó que el ser humano es capaz de crear muchas cosas sin embargo sólo se salvará si sabe resguardar lo que ha recibido, aquello que no somos capaces de hacer, sino que nos fue dado por pura gracia: el amor, la amistad, el agua, el aire, el milagro de la vida, la prodigalidad de la naturaleza. Hölderlin, el poeta predilecto de Heidegger, el último de los románticos, según mi opinión es quizás el poeta que más enseñanzas tiene para nosotros en esta época pavorosa y terrible.

Rodeado de condiciones como estas, ¿a dónde vamos a recurrir? ¿Habrá esperanza? ¿Encontramos una salida? ¿Dónde? ¿Cómo? ¿Cuándo? ¿Quién puede ayudarnos? Hace muchos años el apóstol Pablo se enfrentó con estas mismas preguntas que nos hacemos hoy No obstante, en medio de las tormentas de la vida Pablo pudo decir: ¡tengo fe en Dios! “Puedo enfrentar cualquier situación porque Cristo me da el poder para hacerlo” (Fil. 4:13).

Christian Casanova del Solar

Compartir en Redes Sociales

Recomendados

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *