El hombre sueña y Dios trabaja

La voluntad de Dios es que soñemos. Dios no solamente hace que el hombre sueñe, sino que, a través de nosotros, Dios también sueña. Por tanto, lo primero que debe hacer alguien que pretende soñar es buscar la voluntad de Dios. Solo aquel que sueña bajo el propósito de Dios puede alcanzar su sueño. Cuando Dios quiere bendecir a alguien, primero le hace concebir un sueño.

Cuando una persona concibe el sueño de Dios puede tolerar todo tipo de aflicciones y adversidades en el transcurso de la realización del mismo. El sueño guía al hombre y permite que la voluntad de Dios se cumpla.

Por el contrario, si alguien rechaza el sueño no tiene futuro. Un individuo sin visión perece. Una nación sin visión sucumbe, Por tanto, debemos ser soñadores permanentes. Debemos, también, reconocer que la fuente de nuestros sueños es Dios.

¿Está usted listo para recibir el sueño que proviene de Dios? ¿Qué debe hacer para concebir el sueño de Dios?

Dr. Christian Casanova Ph.D.

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Ingeniero civil, filósofo, teólogo y pastor protestante.
Líder fundador de las Iglesias del Espíritu Santo en el Cono Sur.

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