La Nueva Era

Amigas y amigos, en esta noche quisiera que se preguntaran, a modo de introducción, qué tienen en común nombres como el de Steven Spielberg, John Denver, Martin Scorsese, Tom Cruise, Richard Gere, Robin Williams, Nikos Kazantzakis, James Cameron, y tantos otros más. Lo que tienen en común es que estos son algunos de los campeones del movimiento de la Nueva Era o New Age.
Hoy les hablaré sobre este movimiento. Tome su Biblia y busque conmigo Génesis capítulo 3 por favor. En unos momentos más leeremos desde el versículo 1 hasta el versículo 6, pero antes les contaré una historia real.
Trate de imaginarse a 25 niños de primer grado apaciblemente acostados sobre el piso de su clase guardando silencio; se requiere mucha imaginación al pensar que 25 niños puedan estar en silencio. Luego, imagínese que se les dice lo siguiente: “Imagínate el Sol brillando radiante hacia ti, mira ahora dentro de su resplandor sin ser lastimado por este, trae el Sol adentro de tu cuerpo, siente su calor, su poder, su iluminación. Ahora imagínate que tú estás haciendo algo perfecto, tú eres perfecto, tú contienes toda la sabiduría del universo dentro de ti mismo”.
Mi amigo, lo que acaba de escuchar es una enseñanza de la Nueva Era dada a 25 niños de primero básico en una escuela pública en el sistema escolar de Los Ángeles (EUA). ¿Le suena eso dañino a usted? Bueno, a lo mejor dirá: “En realidad no parece nada malo, déjeme escucharlo otra vez”. Muy bien, los niños están en el piso y el profesor les dice: “Imagine que el Sol brilla radiantemente hacia usted, vea su brillo sin que este le lastime, meta al Sol dentro de su cuerpo, sienta su calor, su poder, su iluminación; imagine que está haciendo algo perfecto, usted es perfecto, contiene dentro de usted mismo toda la sabiduría del universo”. ¿Lo captó? ¡Usted es perfecto! ¡Contiene dentro de usted toda la sabiduría del universo! Y esto es enseñado a niños de primer grado. Este lenguaje es el que encontramos repetidamente en las más de 25 películas de Barbie que ven nuestras niñitas desde los niveles preescolares hasta sexto grado como mínimo. En ellas nunca se nombra a Dios y siempre se repiten las mismas frases “tú tienes el poder, el poder está dentro de ti”; o “hay un estrella dentro de ti, déjala salir”; o “la magia sucede cuando crees en ti mismo”, etc. Lo interesante es que cuando tú ves a las niñitas corriendo por los parques o en los patios del colegio, ellas repiten: “¡Yo tengo el poder dentro de mí, yo tengo el poder dentro de mí!”.
O bien, imagínese que usted es un vendedor y su compañía lo envía a un seminario de ventas y el expositor dice: “Visualice conmigo, visualice ahora que usted es uno de los vendedores más grandes del mundo, visualícelo, siéntalo, tráigalo hacia sí mismo, ¿cómo se sentiría hacer esa venta?”. Luego el expositor le instruye sobre cómo acercarse a la gente por su lado derecho, mirarlos en su ojo derecho, porque ese es el área que usted puede controlar con dominio. Le dicen que usted tiene el poder dentro de sí para controlar su destino. Amigo, si estas palabras le son familiares, usted ha sido tocado por la Nueva Era.
Pero ¿qué es la Nueva Era?, ¿de dónde salió? Definirla es tan difícil porque es lo que llamamos “ecléctico”, es decir, es parte de esto, parte de aquello y parte de lo otro entremezclado. Es un tipo de revoltijo de filosofía oriental y, como veremos, no es nada nuevo, es una vieja herejía. En otras palabras, es una serie de conceptos muy antiguos de idolatría, magia, brujería y autosalvación. Ejemplo de esto es la trilogía cinematográfica de El señor de los anillos del director Peter Jackson. El mundo de El señor de los anillos no contiene ninguna religiosidad visible: ni Dios ni dioses ni templos ni culto. Es, pues, un mundo sin Dios, como se ha dicho. Son muchos los cristianos que critican al escritor de esta saga (J. R. R. Tolkien), que aunque se decía un cristiano católico jesuita, piensan que sus escritos fueron escritos para engañar a la gente, dirigirlos fuera de Dios y hacia el ocultismo. Con esto el diablo logra que el ocultismo sea aceptado por el grupo de los perdidos y el grupo de los que profesan ser cristianos. Según John Ronald Reuel, “Tolkien era un verdadero ocultista y el diablo estaba contento y satisfecho de su obra”.
En mi opinión personal creo que los libros del autor de El señor de los anillos han creado un mayor interés en lo oculto. Las películas están llenas de magia y hechicerías que arrastran a muchos a las sociedades secretas ocultistas. Interesante resulta ver que al final en El retorno del rey, el brujo bueno (Gandalf) es el que corona al rey bueno (Aragorn). Hoy por hoy, vemos que la tendencia en el mercado del libro y del cine es el género de la fantasía. Las librerías están sobrecargadas de este tipo de novelas que se venden como pan caliente, y lo siguen haciendo, ahora impulsada por la triología El señor de los anillosHarry Potter y muchos más. El apóstol Pablo nos advierte acerca de los últimos tiempos: “Porque vendrá tiempo cuando no sufrirán la sana doctrina, sino que teniendo comezón de oír, se amontonarán maestros conforme a sus propias concupiscencias, y apartarán de la verdad el oído y se volverán a las fábulas” (2Ti. 4:3-4).
Aquello que los de la Nueva Era creen, podríamos simplificarlo como un regreso a la antigua sabiduría de las religiones orientales. Es un tipo de esponja cósmica que absorbe todas las religiones, culturas y gobiernos. En pocas palabras, en la Nueva Era Dios es impersonal, él no es el Dios de la Biblia, a su dios se le llama “la fuerza”, “la energía”, o “la única realidad omnipresente”. Este es el dios que aparece también en las seis películas de La guerra de las galaxias (Star Wars) de George Lucas, otro campeón de la Nueva Era. En esta saga fílmica nunca se nombra a Dios. Nunca se dice por ejemplo: “Que Dios te bendiga”. Lo que se dice es: “Que la fuerza te acompañe”. Entonces Dios no es un Dios personal, es una energía cósmica. Pero, amigo mío, Dios no es una fuerza, el Dios de la Biblia no es un Dios impersonal, el Dios de la Biblia no es “algo” sino “alguien”. Bendito sea Dios. Y ese Alguien es un Dios de amor. Es un Dios justo, es un Dios que piensa, es un Dios que siente, es un Dios que tiene misericordia, es un Dios fiel que puede impartir justicia porque es un Juez justo, es un Dios que cumple su Palabra, es un Dios que tiene personalidad. No es una fuerza ni una energía. Ese Dios envió a su Hijo unigénito para dar testimonio de la verdad, él es el Dios verdadero. Recuerde: “Dios es más que una persona y a la vez no es menos que una persona” (Hans Küng), es una persona que siente, que piensa, que interviene en el mundo. Jesucristo dijo: “Y esta es la vida eterna: que te conozcan a ti, el único Dios verdadero, y a Jesucristo, a quien has enviado” (Jn. 17:3). ¡Alabado sea Dios!
Marilyn Ferguson, una autora, defensora y propagandista del movimiento de la Nueva Era escribió lo siguiente en su libro La conspiración de Acuario, dice: “Una red sin líder pero poderosa está trabajando para traer un cambio radical en los Estados Unidos [y en todo Occidente], más ancha que la reforma, más profunda que la revolución. Esta conspiración benigna [ella la llama una conspiración, pero una conspiración benigna] para un nuevo programa humano ha provocado la más rápida reorganización cultural en la historia. El gran cambio estremecedor e irrevocable que se está apoderando de nosotros, es una nueva mente donde una sorprendente visión mundial adquiere influencia”.

En esencia, la Nueva Era posee dos creencias básicas. La primera es la “deidad evolutiva”, que Dios es todo y que todos nosotros estamos en un proceso de llegar a ser Dios. La segunda es la “unidad global”, o sea, la unificación de todo.
Permítame darle unas frases utilizadas por los de la Nueva Era. Quizás las ha oído en una conversación o en películas o las ha leído o visto en anuncios: “La edad de Acuario, la conspiración de Acuario, la nueva mentalidad o conciencia, el nuevo orientalismo, la nueva inclinación, el humanismo cósmico, la mentalidad cósmica, el humanismo místico, movimiento potencial humano, el movimiento de salud total”. Y otras tales como: “el despertar, iluminación, centralización, canalización, mentalidad, energía cósmica, fuerza de vida, aldea global, potencial humano, autoactualización, interconexión, visión planetaria, nave espacial Tierra, centrogestación, trascendental, transformación, transpersonal”. Es obvio que todo el que usa estas palabras no es de la Nueva Era, pero sí son parte de la conversación de hoy y cuando las escuche debe estar alerta.
Mas no solo son palabras, sino también son símbolos: ¿ha visto o estado cerca de símbolos frecuentes?, símbolos como “el arcoíris, la pirámide, el ojo dentro del triángulo, pegaso (el caballo alado), círculos concéntricos, rayos de luz, la suástica, el yin y yang (que es el círculo de dos colores en blanco y negro envueltos entre sí), la cabeza de una cabra sobre un pentagrama, los números 666 y el unicornio”. Algunos de estos símbolos los vemos en los tatuajes de las personas o en sagas fílmicas como las de Harry Potter que están llenas de unicornios, caballos alados, dragones, sirenas, centauros, etc. También, como dijimos, en estas películas y novelas fantásticas no se nombra a Dios y el personaje principal es un preadolescente que va al colegio de magia y hechicería, o sea, es un aprendiz de mago. De más está decir que todo este mundo de idolatría, imágenes, magia y hechicería es condenado por el Dios de la Biblia.
Ahora bien, si alguien usa uno de estos símbolos no significa que es de la Nueva Era, así como el usar una cruz no significa que uno sea cristiano. Lo que trato de decir es que esto se ha infiltrado y créame, los niños lo están enfrentando, muchos abiertamente y otros subliminalmente. Y la Nueva Era usa esta estrategia, todas sus ideas no las va introduciendo por la conciencia, sino por el subconsciente. Por eso muchos cristianos también son arrastrados por estas ideas orientalistas sin tener conciencia de ellas. Debemos tener mucho cuidado con el lenguaje que llega a nuestra conciencia, el lenguaje nos constituye, “el hombre es lenguaje” ––como decía Wilhelm von Humboldt––, “el hombre es hombre solo por el lenguaje”. Además debemos tener cuidado con el lenguaje subliminal, a veces el cuerpo dice mucho más que las palabras. Como decía Paul Ricoeur, “la impureza entra en el universo de los hombres a través de la palabra”. Por tanto cuida las palabras que llegan a tu mente.
¡Pero gracias sean dadas a Dios que todo aquel que tiene a Cristo en su corazón, que ha nacido de nuevo, que sus pecados han sido perdonados, que cree en el Hijo de Dios, Dios le ha dado el “Espíritu de verdad”, el Espíritu Santo, el que nos guiará a toda la verdad; y el Espíritu Santo nos mostrará lo que hay que hacer en estos tiempos finales y difíciles; ¡él nos mostrará cuál es la senda de la verdad! ¡Sea alabado y glorificado Jesucristo en esta noche! ¡Él es el Salvador del mundo!
Satanás sabe que no va a poder vender el misticismo oriental e hinduismo como tal ––que es lo que realmente esto es–– a los habitantes de Occidente, y lo que ha hecho es simplemente reempacar el programa y el producto que le vendió a Eva hace ya mucho tiempo.
Quiero mostrarle cuatro mentiras que Satanás le dijo a Eva y luego deseo explicarle que la Nueva Era es un reempaque de estas viejas y mohosas mentiras que datan desde el huerto del Edén. Veamos en Génesis capítulo 3 versículo 1 al 6.
Pero la serpiente era astuta, más que todos los animales del campo que Jehová Dios había hecho; la cual dijo a la mujer: ¿Conque Dios os ha dicho: No comáis de todo árbol del huerto? Y la mujer respondió a la serpiente: Del fruto de los árboles del huerto podemos comer; pero del fruto del árbol que está en medio del huerto dijo Dios: No comeréis de él, ni le tocaréis, para que no muráis. Entonces la serpiente dijo a la mujer: No moriréis; sino que sabe Dios que el día que comáis de él, serán abiertos vuestros ojos, y seréis como Dios, sabiendo el bien y el mal. Y vio la mujer que el árbol era bueno para comer, y que era agradable a los ojos, y árbol codiciable para alcanzar la sabiduría; y tomó de su fruto, y comió; y dio también a su marido, el cual comió así como ella”.
Esto es lo que Satanás le ha dicho a los de la Nueva Era. “Si quieres que se dé una ‘conspiración de Acuario’ e infiltrar a todo Occidente así como al Este, haz esto: aplica el engaño satánico”. ¿Cuál es la mentira que Satanás le dijo a Eva hace tanto tiempo, y qué es lo que está diciendo hoy?
La primera mentira la denominamos la potencialidad para el desarrollo. Por favor, mire el versículo 4, “entonces la serpiente dijo a la mujer: No moriréis”. Satanás conoce el instintivo temor que el hombre tiene hacia la muerte y sabe que si él puede ofrecer una solución a la muerte, mucha gente creerá su mentira. ¿Cuál es la respuesta que dan los de la Nueva Era hacia el temor a morir? Es la doctrina de la “reencarnación”. Esta es una base fundamental del budismo y de la Nueva Era.
¿Qué es la reencarnación? Es cuando usted muere y nace otra vez, no espiritual, sino físicamente, nace de nuevo como otra criatura o como otra persona. Según ellos, usted puede ser una persona, un animal, un varón en una ocasión y una mujer en otra. O si su karma (que es una fuerza impersonal), no es bueno, en lugar de progresar usted puede retroceder un poco, pudiendo llegar a ser un pez, una araña o algún tipo de insecto. Esa es la idea de la reencarnación.
Un ejemplo de la infiltración de la reencarnación lo vemos en la película Más  allá de los sueños dirigida por Vincent Ward y protagonizada por Robin Williams. Cris Nielsen junto a su esposa Annie viven una vida de ensueño con sus dos hijos. Después de la pérdida de sus dos hijos en un accidente automovilístico, Annie cae en una profunda depresión y Cris trata de ayudarla. Con el tiempo, otro accidente acaba con la vida de Cris, el que se va al cielo. Ante esto, Annie decide suicidarse y por tanto va al infierno. Así el cielo parece incompleto sin Annie para Cris. Y siguiendo el desenlace de la historia, cuando la tragedia amenaza con separarlos para siempre, Cris arriesga su propia alma para salvarla de una eternidad de sufrimiento.

La visión de Dios, elemento esencial o fundamental de la fe cristiana está totalmente ausente. Lo más extraño lo constituye la reencarnación muy al estilo Nueva Era, presentada no solo como posible, sino como un hecho incontrastable. El deseo de reencarnarse del protagonista implicaría que el paraíso no es tan pleno como podría pensarse, por lo que la reencarnación es algo deseable, para vivir y revivir las relaciones interpersonales especialmente de pareja. La película termina con la escena de Cris y Annie reencarnados en la Tierra para “volver a buscarnos desde el principio, enamorarnos. Intentarlo otra vez”.

Mi amigo, este final feliz parece muy lindo, mucha gente lloró con esta película, pero aquí se plantea la herejía de la reencarnación de principio a cabo. La noción de resurrección está totalmente ausente en la película. Falta toda la dimensión cristológica y bíblica de la vida futura.
Ahora usted dirá: “La gente ya no cree en la reencarnación”, se equivoca amigo mío, cada día hay más gente que cree en esta falsa doctrina. Una encuesta realizada en la Argentina por la empresa Gallup en 2012 reveló que el 33 por ciento de los encuestados cree en ella. En Europa, el 40 por ciento de la población se adhiere gustoso a esa creencia. Y en Brasil, nada menos que el 70 por ciento de sus habitantes son reencarnacionistas. Por su parte, el 34 por ciento de los católicos, el 29 por ciento de los protestantes, y el 20 por ciento de los no creyentes, hoy la profesan.
La idea de que usted es reciclado cuantas veces necesite hasta llegar a la perfección, esta es la mentira de Satanás, “no moriréis”. Y según la reencarnación, cuando usted muere no muere para encontrarse en un juicio con un Dios personal, porque no hay un Dios personal al que usted debe darle cuentas. Pero qué dice la Biblia, Hebreos capítulo 9 versículo 27 nos declara que “está establecido para los hombres que mueran una sola vez, y después de esto el juicio”. Y si no hay juicio no hay cielo y no hay infierno. Oh, amigo, la reencarnación es una mentira muy grande. Yo quiero decirle que solo Jesucristo es la verdad. Si la reencarnación fuera cierta entonces no hay juicio, no hay Dios personal, no hay recompensa, no hay gloria, entonces Jesucristo murió en vano. Él vino al mundo a redimirnos sacrificándose en la cruz del calvario para limpiar nuestros pecados y hacernos justos delante de su trono de justicia. Nos limpió con su sangre bendita para poder presentarnos sin mancha ante Dios. Solo el que cree en Jesucristo y lo recibe por la fe en su corazón, alcanza la salvación y la vida eterna. Él dijo: “Yo soy el camino, la verdad, y la vida… Nadie llega al Padre sino por mí”. Él le dijo a Poncio Pilato: “Para esto he venido al mundo, para dar testimonio a la verdad. Todo aquel que es de la verdad, oye mi voz”. ¡Para dar testimonio a la verdad! ¡Hay una sola verdad y esa verdad se llama Jesucristo (la Persona-Verdad), el que murió y nos redimió con su propio sacrificio! ¡El que nos hizo nacer de nuevo como hijos de Dios! ¡Denle alabanza al Señor!
Sigamos adelante. La suma sacerdotisa de la Nueva Era y la responsable de popularizar este movimiento con el libro que escribió, Shirley MacLaine dijo: “Nosotros podemos eliminar todo el temor a la muerte”. Dijo que ella descubrió esto al averiguar su pasado mediante la canalización, que una vez ella fue una princesa en la Atlántida, otra vez fue una inca del Perú y otra vez fue una niña criada por elefantes. ¿Cómo lo averiguó? Es muy sencillo, por medio de sesiones de espiritismo, o sea, invocando al espíritu de los muertos para comunicarse con ellos. Ellos le hablan y ella escribe. Ya volveremos sobre esto más adelante. Y esto sucede hasta en las más altas esferas de gobierno; famosas y escandalosas han sido las sesiones espiritistas que han llevado a cabo en la Casa Blanca las primeras damas de los Estados Unidos, como Nancy Reagan e Hillary Clinton. Dios advierte: “No os volváis a los encantadores ni a los adivinos; no los consultéis, contaminándoos con ellos” (Lv. 19:31). Conviene indicar aquí que en la Biblia los “encantadores”, “adivinos”, “agoreros”, “pitonisas”, etcétera, siempre están conectados con demonios y cultos diabólicos.
Los de la Nueva Era creen que las plantas, los animales y los seres humanos están interrelacionados. Todo está en un proceso de “llegar a ser”, por lo tanto usted puede transmigrar de una forma a otra. Shirley MacLaine continúa diciendo: “Es como el negocio del espectáculo, lo continúas haciendo hasta que finalmente lo haces bien”. De esta manera es como si no muriéramos, es como si jugáramos al juego de las sillas al compás de la música. Y seguimos regresando y vamos y venimos.
Los de la Nueva Era creen en una ley llamada “karma” que es una fuerza impersonal. Usted tiene cierto karma y con dicho karma usted adquiere créditos y débitos. Si al morir sus créditos son buenos, usted regresará a una posición más alta. Este es el sistema de las clases sociales de la India, el sistema de las castas; los de la clase alta son los intocables, la gente de la clase baja es la que evidentemente tiene un mal karma y nunca han realmente evolucionado a un estado más alto.
Los de la Nueva Era creen que por medio del karma todos reciben lo que se merecen. Si usted regresa como una araña es porque se lo merece. Si sigue progresando, usted no tiene que temer a la muerte, porque recibirá cuantas oportunidades necesite para alcanzar la perfección y finalmente llegar al estado llamado “Nirvana”. Al llegar al Nirvana, usted ha llegado a ser perfecto y ahora está absorbido en una realidad eterna.
Esta es la manera en que la Nueva Era responde al problema de la maldad. Ellos no tienen problema con la maldad, el pecado y el sufrimiento, así como nosotros lo enfrentamos por el Evangelio de nuestro Señor Jesucristo. Ellos, por ejemplo, dicen que los niños que sufren reciben lo que merecen. Los niños abusados, pues, reciben lo que merecen. Según ellos, lo que evidentemente ha sucedido es que estos niños hicieron algo en su vida anterior que los pone ahora en esa situación; por lo tanto, no hay injusticia en el mundo, y si están en una mala condición ahora, quizás tendrán una mejor oportunidad la próxima vez. Es increíble muchas de las cosas que ellos tratan de explicar con la reencarnación. No es solamente el problema de la maldad y el sufrimiento, sino también cosas tales como la homosexualidad. Shirley MacLaine dijo: “Quizás un alma hace una transición inestable de un cuerpo femenino a uno masculino y quede un residuo emocional y atracción de una reencarnación previa”, es decir, en su última vida usted pudo haber sido una mujer y en esta vida es un hombre, pero aún le quedaron tendencias femeninas y estas lo hacen un homosexual.
Entonces, volviendo a lo central de nuestro asunto, ¿qué haría usted si fuera el diablo y quisiera promover la Nueva Era? Lo que haría es, primeramente, activar el engaño satánico. Hacerles creer en su autodesarrollo, es decir, que sigue pasando por la vida hasta alcanzar la perfección. Pero no solo el autodesarrollo, sino también su autodiscernimiento.
La segunda mentira la denominamos el autodiscernimiento. Por favor, miremos en el versículo 5 lo que Satanás le dijo a Eva: “Sino que sabe Dios que el día que comáis de él, serán abiertos vuestros ojos, y seréis como Dios, sabiendo el bien y el mal”, esto es autodiscernimiento. Según ellos, tú serás capaz de discernir cosas, porque por medio de la meditación y el descubrimiento de la luz que está en ti, tú llegarás a una transformación de conciencia cósmica.
La Nueva Era no cree en una teología universal que es verdadera. Ellos dicen que la doctrina no es importante, lo importante es la experiencia religiosa; la idea es que usted “sienta” y no que “piense”. Lo que Satanás realmente quiere hacer por medio de la meditación es lo que él llama “el abrir de sus ojos”. Satanás quiere que usted tenga una experiencia donde se encuentre con él, pero al encontrarse con Satanás, él quiere que usted crea que está haciendo contacto con el Dios viviente. Mucha gente tiene una experiencia mística y dicen: “Oh, he tocado a Dios”, pero no tocaron a Dios, ellos contactaron a fuerzas demoníacas, espíritus de demonio que “imitan” a Dios. Y una de las formas en que esto sucede es con “la meditación trascendental” enseñada en muchas universidades. Esta meditación trascendental es una puerta, según ellos, a abrir los ojos o el autodiscernimiento.
Hay otros para los cuales la meditación trascendental es muy lenta y para hacer el proceso más rápido toman drogas psicodélicas.
¿Ha oído hablar del Dr. Timothy Leary? El escritor, psicólogo y entusiasta de la investigación y uso de drogas psicodélicas LSD. Él dijo: “La experiencia psicodélica es un viaje a nuevos realismos de la conciencia. Las experiencias no tienen límite. Su rasgo característico es la trascendencia de las dimensiones de espacio y tiempo. La droga actúa como una llave que abre la mente”. Timothy Leary fue un ferviente seguidor de la Nueva Era, también fue una de las primeras personas cuyos restos  fueron  enviados  al  espacio  por  petición  propia,  ¡qué locura no! Él dijo que llamaba a las drogas “el sacramento de la Nueva Era”. Así como nosotros tomamos el pan y el jugo de la vid en la Santa cena, para él la droga LSD fue un sacramento santo. Las drogas incrementan la conciencia, o sea, “abren los ojos”. Pero si bien las drogas psicodélicas son una llave que abre la mente, Satanás aprovecha ese estado para “robar, matar y destruir”. Primero les muestra los reinos del mundo y luego les exige adoración sin que ellos lleguen a ser conscientes de esto.
Un ejemplo honrado de esto fue Kurt Cobain, uno de los mejores guitarristas del mundo, vocalista y compositor de la banda grunge Nirvana. Como bien sabemos, Kurt Cobain, miembro de la Nueva Era, experimentaba con este tipo de drogas y se quitó la vida en el año 1994, pero antes nos dejó un lema en qué pensar. Él dijo: “Si mi sonrisa mostrara el fondo de mi alma, mucha gente al verme sonreír lloraría conmigo”. Porque Satanás hace eso, te toma, te usa, te levanta, te manipula, pero después te golpea y te mata mandándote a la oscuridad del infierno. Basta oír y leer las últimas canciones de Cobain para darse cuenta de la oscuridad y al abismo al que se dirigía. Pero amigo, solo Jesucristo puede llevarnos a la luz verdadera, ¡solo Jesucristo! La Biblia dice que el que anda en tinieblas es del diablo. Solo Jesucristo es la luz verdadera y el que lo sigue no andará jamás en tinieblas. “Dios es luz, y no hay ninguna tiniebla en él” (1Jn. 1:5).
Amigo mío, si tu corazón se sintiera como el fondo del alma de Cobain, quiero decirte que Cristo vino a llenar el abismo, a llenar el vacío de tu corazón, él dijo: yo he sido “ungido para dar buenas nuevas a los pobres”; yo he sido enviado “a sanar a los quebrantados de corazón”; yo he venido a proclamar “libertad a los cautivos, y vista a los ciegos”; he venido a “poner en libertad a los oprimidos” (Lc. 4:18). Si estás afligido, angustiado, si tu vida no tiene sentido, si en tu corazón sientes un vacío que te atormenta, si te sientes desesperado, oprimido, si la desesperanza te embarga, yo quiero decirte que ¡hay esperanza para ti! ¡Cristo es esa esperanza! Cree en Jesucristo, ama a Jesucristo, entrégale tu vida a Jesucristo, aférrate a él en estos tiempos difíciles. Jesucristo es el Salvador del mundo. ¡De todo el mundo!, de los cristianos, de los musulmanes, de los budistas, de los ateos, de los agnósticos e incluso de los de la Nueva Era. Jesucristo murió en la cruz del calvario por todos los hombres, perdonándoles todos sus pecados para llevarlos a Dios. ¡Denle alabanzas a Dios!
Así que, amigo, primero los de la Nueva Era creen en el autodesarrollo, usted simplemente es reciclado. Luego, creen en el autodiscernimiento, usted espera hasta que sus ojos sean abiertos ¿y cuál es el resultado?, pues, su autodeidad.
La tercera mentira la denominamos la autodeidad. Mire por favor los versículos 4 y 5: “Entonces la serpiente dijo a la mujer: No moriréis; sino que sabe Dios que el día que comáis de él, serán abiertos vuestros ojos, y seréis como Dios, sabiendo el bien y el mal”.

Un miembro de la Nueva Era diría de sí mismo “¡yo soy Dios!”, pero a su vez lo es la naturaleza porque son “panteístas”, “pan” significa “todo” y “teísta” significa “Dios”, creen que todo es Dios y Dios es todo. No es politeísmo la creencia en muchos dioses, sino panteísmo. Creen que hay un Dios y que ese Dios está en todo y todo es Dios. Este pensar es la fundación del hinduismo antiguo y de la Nueva Era que enfrentamos hoy.

El Dr. A.W. Tozer, uno de los grandes autores de devocionales en la historia, en mi opinión, y quien ya ha partido a la dimensión celestial, dijo: “Ninguna religión podrá ser más alta que el concepto de Dios”.
¿Cuál es el concepto de Dios que tienen los de la Nueva Era? Es que el universo es espiritual, y lo que quieren decir ellos con “espiritual” es que en vez de ser un universo material, el universo se constituye de energía cósmica, donde Dios es una fuerza impersonal ––muy parecida, como ya decíamos, a la fuerza de la que se habla en La guerra de las galaxias—.
En la India por ejemplo, donde se practica el hinduismo, observamos la siguiente diferencia. Nosotros decimos que Dios es amor, que Dios es sabiduría, pero ¿qué diría un hindú? Él no diría que Dios es amor, diría que el amor es Dios. Él no diría que Dios es sabiduría, sino que la sabiduría es Dios. Todo es Dios y por lo tanto Dios es impersonal. Diría que el hombre es parte del universo, y por lo tanto, usted es parte de Dios y Dios es parte de usted.
¿Qué significa esto? Significa que el hombre llega a ser su propio salvador, que en la Nueva Era el hombre nunca necesita de un salvador. Usted no escucha a los de la Nueva Era hablar de un salvador.
Nikos Kazantzakis, miembro de la Nueva Era, quien fue el autor de esa película terrible dirigida por Frank Coppola, llamada La última tentación de Cristo (1988), dijo lo siguiente: “No es Dios quien nos salvará, somos nosotros los que salvaremos a Dios, al batallar, al crear, al transmutar la materia en espíritu”. Todo esto, amigo mío, es pura tiniebla, para destruir la imagen del verdadero Salvador, pura invención de mentes reprobadas que odian a Cristo; mentes injuriosas, soberbias, altivas e inventoras de males.
Pero gracias a Dios que él envía profetas desde cualquier lugar. Yo personalmente considero que el director de cine y actor Mel Gibson fue en esto un profeta de Dios. Cuando todas las mentes de la humanidad habían sido infectadas por La última tentación de Cristo, Dios levantó a este hombre para llevar adelante La pasión de Cristo, que vuelve a colocar en la mente de los hombres al Cristo de la Biblia. El diablo una vez más salió derrotado junto con todos sus servidores de la Nueva Era que trataron de destruir la imagen del Salvador. ¡Gloria sea a Dios!
Cuando usted lee la afirmación de Kazantzakis, puede entender por qué el filósofo G. K. Chesterton dijo: “Cuando un hombre deja de creer en Dios no cree en nada, él cree en todo”, y eso es exactamente lo que sucede con las personas que llegan a pensar de esta manera.
En toda la literatura de la Nueva Era nunca encontrará algo que le diga que usted necesita la ayuda de Dios para llegar a ser lo que usted debe ser, se le dice más bien, que usted ya tiene todo lo que necesita dentro de sí, usted tiene el potencial en usted mismo, ¡usted es Dios! Y usted puede salvarse a sí mismo.
A su vez, si cree en el panteísmo como los de la Nueva Era, usted no tiene ninguna base para la moral. Un panteísta no cree que existan distinciones entre el bien y el mal, según ellos, estas son solo ilusiones. ¿Por qué? Porque Dios es todo y si Dios es todo, entonces la maldad es una parte de Dios, así como el bien es una parte de Dios. Lo que parece maldad no es verdaderamente maldad, porque es simplemente una parte de todo y todo es Dios.
El filósofo británico Alan Watts, a quien se le conoce por su labor como intérprete y popularizador de las filosofías asiáticas para la audiencia occidental, lo explica así: “La vida es como una obra teatral donde usted ve a hombres buenos y malos en conflicto sobre el escenario, pero detrás de la cortina ellos son buenos amigos”. Según él, “detrás del escenario Dios y Satanás se dan la mano, es solamente por afuera que el bien y el mal son contrarios”. Si fuera así ¿entonces para qué vino Cristo? ¿Acaso Jesús fue un mentiroso o un lunático? No. La Biblia enseña: “Para esto apareció el Hijo de Dios, para deshacer las obras del diablo” (1Jn. 3:8). También se nos dice que Jesús de Nazaret “anduvo haciendo bienes y sanando a todos los oprimidos por el diablo” (Hch. 10:38). Él llamó a Satanás el “padre de mentira” (Jn. 8:44).
Uno de los grandes profesores orientales dijo: “Si usted desea la verdad simple, no se preocupe sobre lo bueno y lo malo, el conflicto entre lo bueno y lo malo es la enfermedad de la mente” (Seng Tsan).
Permítame contarle cuán enferma puede estar la mente ¿recuerda a Charles Manson? Si lo recuerda es el asesino en California (EUA), fundador y líder de “La familia”, grupo que perpetró varios asesinatos, entre ellos, el macabro asesinato de la famosa actriz Sharon Tate (esposa del director Roman Polanski) y sus invitados en su residencia de Beverly Hills el 9 de agosto de 1969. Él había adoptado el panteísmo, creía que no había hecho ningún mal, él dijo: “si Dios es todo, ¿entonces qué es malo?”. ¿Escuchó? Si Dios es todo, ¿entonces qué es malo? Dios es todo y todo es Dios.
El pensar oriental que se ha infiltrado, enseña que Dios es varón y hembra, más y menos, algo así como tinieblas y luz; él es la perfección y también lo que a veces llamamos pecado; en este universo todo es moral porque todo es Dios. Si no existe el pecado, entonces el problema del hombre no es su pecado sino la ignorancia y todo lo que necesita hacer el hombre, según ellos, es ser “iluminado”. Y esta, amigo, es la meta de la meditación trascendental, donde usted se sienta y medita poniendo su mente en blanco, y empieza a decir algún “mantra” o lo que sea, hasta alcanzar de algún modo el estado de conciencia. Una figura de esto es un Buda gordote, sentado bajo un árbol sin importarle nada, insensible, sin pensar en nada, hasta que él alcanza finalmente este estado espiritual.
Terry Cole-Whittaker, quien una vez profesó ser una vez evangelista cristiana, se convirtió en una de las primeras conductoras de seminarios de éxito para corporaciones, dijo: “Usted es Dios, yo soy Dios, juntos somos Dios, y juntos con nuestra conciencia, con nuestro despertar y escogencia, creamos el reino de Dios. Adórese a usted mismo, usted es luz”. Bueno, dirá usted, “¡qué maravilloso que yo pueda ser Dios!”, pero vea, eso es exactamente lo que Satanás le dijo a Eva: “Y seréis como Dios” (v. 5). Según la Nueva Era no hay moral, todo es Dios y si todo es Dios, el hombre es también Dios.
Pero el llamar al hombre Dios, no es un halago. En el panteísmo usted es Dios, los gusanos son Dios, los insectos son Dios, porque todo es Dios, usted dirá ¿y qué importa eso? Mi amigo, importa mucho, con el panteísmo el hombre pierde su singularidad y el hombre ya no es diferente a los animales. Amo a los animales, pero la creación animal es inferior al hombre (Sal. 8). ¿No se ha preguntado usted de dónde vienen todas esas personas que defienden los derechos de los animales? Le digo, usted no puede comer carne, ponerse abrigos de pieles, no puede hacer esto ni lo otro, y sea muy amable con las vacas ¿de dónde ha venido todo eso? Le digo de dónde, porque ellos creen que esas criaturas son Dios de la misma manera que usted es Dios.
La India tiene el potencial de ser uno de los países más ricos del mundo, pero, a pesar del avance en cuanto a su desempeño económico, la India tiene una de las peores tasas de pobreza y desnutrición, ya que dos terceras partes de sus mil 200 millones de habitantes viven en la pobreza y la mitad de los niños están desnutridos. Esta nación practica principalmente el panteísmo, ¿y sabe cuál es el resultado de eso? Es el detrimento de la vida humana. En la India usted no puede matar una rata, porque las ratas son Dios. La revista National Geographic, estimó que el 20 por ciento de los alimentos de la India es consumido por ratas, ¡el 20 por ciento! Ellos dijeron que eso era suficiente grano para llenar un tren de carga que se extendería desde Los Ángeles hasta Nueva York (aprox. 4.490 Km). Los monos consumen un 15 por ciento de su comida, y otro 15 por ciento de los comestibles se usa para alimentar a vacas improductivas. Para la gente de la India estos animales, las vacas, son más importantes que sus bebés que se mueren de hambre. En el panteísmo no se eleva a los animales a la categoría del hombre, sino que los hombres son rebajados al nivel de los animales. Usted es Dios y todo es Dios.
Entonces tenemos hasta el momento, tres mentiras que Satanás ha dicho a la Nueva Era: el autodesarrollo, el autodiscernimiento y la autodeidad.
La cuarta mentira la denominamos la autodeterminación. Veamos el versículo 5: “Y seréis como Dios, sabiendo el bien y el mal”. ¿Lo ve? Usted podrá determinar por sí mismo qué es bueno para usted. Usted como Dios conocerá el bien y el mal ¿alguna vez ha escuchado a alguien decir: “bueno, eso será bueno para ti, pero no es bueno para mí”? Y lo que es bueno para usted, no es necesariamente bueno para todos. Esto es lo que llamamos “relativismo”, el cual va de la mano con el movimiento de la Nueva Era. Verá usted, si todo es Dios y Dios es todo, el bien y el mal son Dios también, no puede hacer una distinción entre lo bueno y lo malo, el bien y el mal son tan solo ilusiones. Recuerde la ilustración de la obra de teatro, detrás del escenario, el bien y el mal son buenos amigos.
Déjeme decirle algo acerca del relativismo. Desde los años 80 se han llevado a cabo encuestas muy serias entre los estudiantes graduados de EUA. De 40 universidades (1980) el 51 por ciento, una mayoría, creen en el relativismo moral, es decir, que no existe una norma fija de lo bueno y lo malo.
¿Alguna vez escuchó de Ted Turner? El multimillonario empresario, inversionista, terrateniente, magnate de los medios, conocido entre otras cosas por ser el fundador de la cadena internacional de noticias CNN. Él controla un gran imperio de las comunicaciones y además ha sido durante mucho tiempo el mayor poseedor de tierras de Estados Unidos. Él ha sugerido que quizás nosotros no necesitamos los Diez mandamientos, más bien necesitamos lo que él llama “las diez iniciativas voluntarias”, él dijo: “Es ridículo pensar que algo que fue escrito en piedras pueda estar aún vigente a través del tiempo. Eso solo podría ser cierto si no hubiera cambio. El cristianismo es la religión de los perdedores. Yo no quiero que nadie muera por mí. Yo he tomado licor y he tenido algunas novias y si eso me va a mandar al infierno, entonces que así sea”. Y este señor Turner inició un movimiento para tratar de cambiar el tiempo, lo que ahora conocemos como d.C., después de Cristo, y a.C., antes de Cristo, este hombre quiso cambiarlo a “antes de la paz” y “después de la paz”, y él puso como meta que el año de la paz fuera el año 2000, que ya pasó.

Todo eso encaja más bien con las ideas de la Nueva Era y sus seguidores. A lo que él llama es a un rechazo completo de toda fuerza militar a favor de una arbitración unida, y a propósito, todos los de la Nueva Era creen en la globalidad. Los de la Nueva Era creen a su vez en un gobierno global, quieren hacer del mundo una aldea global, y eliminar todas las armas de destrucción. Sin embargo, la Biblia nos dice que es mediante la paz que el espíritu del anticristo destruirá a muchos. Este apoyará a las Naciones Unidas en mejorar colectivamente las condiciones del planeta. Aquí hay algo muy interesante, ¿cómo dice este señor Turner que llevará a cabo el cumplimiento de su agenda? Él dio la respuesta a muchos de sus colegas de otras cadenas de televisión cuando les dijo “que trabajando juntos podrían moldear las actitudes y convicciones de las masas”. Él dice: “Somos nosotros los que determinamos las actitudes de las personas, están en nuestras manos”. ¿Le atemoriza eso? Aquí está un hombre, que es presidente de la Fundación de las Naciones Unidas, que dice que los Diez mandamientos están fuera de moda. Si es que esto tiene sentido, si es que cree esta mentira, quiero decirle que esto es lo que Satanás le dijo a Eva hace tanto tiempo: “Serán abiertos vuestros ojos, y seréis como Dios, sabiendo el bien y el mal”. O sea, usted escoge por sí mismo, esto es relativismo. Los occidentales somos tan pragmáticos que ya no preguntamos si algo es verdadero, solo estamos preocupados si algo funciona. Y claro, en la Nueva Era no hay pecado porque nada es malo.
Ahora bien, si yo fuera el diablo y quisiera aplicar la Nueva Era, número uno, empezaría con el engaño satánico. Permítame decirle que un engañador comienza casi siempre con la cabeza. Déjeme mostrarle un ejercicio: ¿Cuánto es 2+2? Bien, usted es bastante listo, es 4, claro, ¿hay alguna otra respuesta?, ¿otra correcta? No. Bueno, ¿cuántas respuestas equivocadas hay? Existe un número infinito de respuestas erróneas, porque solamente una respuesta es acertada. ¿Ve de alguna forma la ventaja que el diablo tiene? Verá usted, la verdad no es relativa, solamente existe una respuesta correcta, Jesús dijo en san Juan 14:6: “Yo soy el camino, y la verdad, y la vida; nadie viene al Padre, sino por mí”. Satanás puede usar infinitas mentiras, si a usted no le gusta una, él puede usar otra de tantas. Así que, primero, aplique el engaño satánico.
Número dos, Satanás apela al deseo egoísta. Note el versículo 6: “Y vio la mujer que el árbol era bueno para comer, y que era agradable a los ojos, y árbol codiciable para alcanzar la sabiduría; y tomó de su fruto, y comió”. ¿Cómo va Satanás a vender la religión oriental en el mundo occidental? Tiene que reempacarla, no puede venderla como hinduismo, lo que tiene que hacer es averiguar cuáles son los deseos ocultos y egoístas del hombre.
Si usted quiere atrapar a un oso usa carne; para coger un pez usa un gusano; para atrapar a un pájaro usted usa semillas; si usted quiere atrapar a un ciudadano moderno muéstrele dinero, placer, ego, poder y éxito. Esto es todo lo que usted encontrará en la Nueva Era. ¿Alguna vez ha escuchado usted algún anuncio de la Nueva Era en la radio o en la televisión? Ellos le dirán cuánto puede usted lograr y cómo lograrlo, y lo que ellos hacen es tomar las mentiras del Edén y hacerlas parecer como cosas amistosas.
Napoleón Hill, el autor de autoayuda y superación más prestigioso del mundo, con su libro Piense y hágase rico, analizado, es un tipo de enseñanza de la Nueva Era. Ha vendido millones de copias, la gente puede cambiarse a sí misma ––dice Napoleón Hill–– mediante el pensamiento positivo y la automotivación. El libro se desarrolla sobre la siguiente premisa: “Todo lo que la mente humana puede creer, la mente humana puede lograr”. Napoleón Hill dice que lo que él enseña le fue comunicado por espíritus incorpóreos. Cuenta que amigos invisibles revolotearon sobre él; él los llama “La escuela de los maestros”, y ellos le dijeron que diera a conocer la que él llama “La verdad” al mundo. Bien, si usted es Dios puede comprender que puede lograr lo que cree, y si usted puede lograr lo que cree, entonces usted es Dios. Esto es lo que la Nueva Era enseña.
Es asombroso cómo la Nueva Era apela al deseo de tener éxito del hombre. Muchos negocios invitan a practicantes de la Nueva Era, jamás pensarían en traer a un Christian Casanova o a otro ministro del Evangelio de Jesucristo para aumentar la productividad y las ventas. Compañías estadounidenses como Pacific Bell, Procter and Gamble, TRW, Ford Motor Company, Polaroid, y otras, han contratado a espiritistas o enseñan seminarios basados en el pensar de la Nueva Era.
La famosa revista de negocios Fortune publicó el 23 de noviembre de 1987: “Los espiritistas han adoptado sus programas estándares para ajustarse a los clientes de negocios y están encontrando un mercado que crece rápidamente entre las corporaciones que aún buscan las respuestas a los problemas de productividad, esto incluye conferencias, seminarios de entrenamiento, teología de la ciencia, y una oleada de otros grupos de potencialidad humano”.
Si usted fuera Satanás, no solo aplicaría el engaño satánico, apelaría al deseo egoísta. Cuando Eva vio que el árbol era bueno para comer, que agradaba al ojo y era codiciable, tomó el fruto.
Número tres, se apropiaría de un disfraz astuto. Leamos lo que dice Génesis 3:1 “Pero la serpiente era astuta, más que todos los animales del campo que el SEÑOR Dios había hecho”. La astucia es su sello característico. La palabra “serpiente” aquí no es alguien o algo espantoso y repulsivo como la serpiente de hoy. La palabra hebrea significa “reluciente”. Lucifer era un ángel de luz y el diablo hoy aún parece como un ángel de luz, él usa un disfraz astuto.
Por ejemplo el yoga, ya se le llama hoy “una guía para la salud”, usted no tiene que creer en el yoga para usarlo con el fin de reducir su presión sanguínea, para darle mejor circulación o para ayudarle a dormir mejor. Por lo general, la meditación trascendental y estas otras cosas, están disfrazadas como ciencia.
Maharishi Mahesh Yogui, el fundador del movimiento Meditación Trascendental, habló de cómo debería comercializarse esta en occidente. Quiero que escuche lo que él dijo: “Cuando la religión domina la conciencia masiva, la meditación trascendental profunda, debería enseñarse desde el punto de vista de la religión. Hoy cuando la política dirige el destino del hombre, la enseñanza se basaría principalmente en el campo de la política, y en segundo lugar, sobre la planicie de la economía. Parece que por el momento esta meditación trascendental profunda debería hacerse disponible a la gente por medio de las agencias de gobierno”. En otras palabras, no lo empaque como religión, a menos que esa sea la mejor forma.
La revista Nuevo Pensamiento de la Nueva Era publicó lo siguiente: “La Nueva Era debería ser enseñada desde la edad preescolar hasta arriba, pero a menos que la llamemos otra cosa, como física bioenergética, continuará como una idea religiosa y consecuentemente permanecerá fuera de nuestras escuelas”. Ellos afirman que no es religión, es ciencia, le cambian el nombre, la empacan diferente y la ponen en las escuelas, en la política o donde sea. ¡Véndala como ciencia, póngale un astuto disfraz! Imagínese la controversia si alguien hubiera intentado compartir su testimonio en Jesús de la manera que Shirley MacLaine dio su testimonio en la televisión norteamericana con cobertura nacional, ¡un clamor humano se hubiera escuchado! Más vemos allí el disfraz astuto. Primero el engaño satánico; segundo, deseos egoístas; tercero, un astuto disfraz y cuarto, una distribución estratégica.
Número cuatro, una distribución estratégica. ¿Sabía que el diablo tiene sus evangelistas? Veamos Génesis 3:6 nuevamente: “Y vio la mujer que el árbol era bueno para comer, y que era agradable a los ojos, y árbol codiciable para alcanzar la sabiduría; y tomó de su fruto, y comió [ahora preste atención]; y dio también a su marido, el cual comió así como ella”. Eva no estaba contenta hasta que bajo inspiración satánica llegó a ser una evangelista del diablo. Hay muchos en nuestras ciudades y alrededor del mundo.
Amigos, su pastor no puede servirles como tal si no les advierte. La Biblia es la palabra de Dios, Jesucristo dijo: “El cielo y la tierra pasarán, pero mis palabras no pasarán” (Mt. 24:35). Yo no he venido a darles una conferencia sobre la Nueva Era, ¡el infierno arde!, estoy aquí para presentarles al único y verdadero Dios y a Jesucristo a quien el Padre ha enviado. Así lo dijo Jesús: “Y esta es la vida eterna: que te conozcan a ti, el único Dios verdadero, y a Jesucristo, a quien has enviado” (Jn. 17:3). Necesitamos distinguir entre las tinieblas y la luz, el apóstol san Juan nos dice: “Amados, no creáis a todo espíritu, sino probad los espíritus si son de Dios; porque muchos falsos profetas han salido por el mundo” (1Jn. 4:1). Hay un solo y verdadero Dios que hizo todo y nos hizo a todos. Cuando muramos le enfrentaremos a él en el juicio, y solamente hay una manera de escapar, y eso es venir al Señor Jesucristo y recibirle como nuestro Señor y nuestro Salvador personal. Solo en Cristo hay salvación, necesitamos ser salvados: “En ningún otro hay salvación; porque no hay otro nombre [Jesucristo] bajo el cielo, dado a los hombres, en que podamos ser salvos” (Hch. 4:12). Jesús no es la mentalidad cósmica, ni la energía pura de la Nueva Era. Él es la respuesta a todas las preguntas existenciales del hombre, él está aquí y como siempre te está esperando. Él no es una fuerza impersonal, él es la Persona-Verdad. San Juan nos dice: “Y conoceréis la verdad, y la verdad os hará libres” (Jn. 8:32), nos dice además que “vimos su gloria […] lleno de gracia y de verdad”. Y agrega que “la gracia y la verdad vinieron por Jesucristo” (Jn. 1:14,17). Ven a él amigo mío, solo él puede darte dirección en la confusión actual. No importa que hayas estado vinculado con algunos movimientos de hechicería o espiritismo, Jesús tiene todo poder en el cielo y en la tierra. Él vino al mundo a destruir las obras del diablo. Cree en él y serás libre de todas las ataduras del infierno, porque “si el Hijo [de Dios] os libertare, seréis verdaderamente libres” (Jn. 8:36).

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Ingeniero civil, filósofo, teólogo y pastor protestante.
Líder fundador de las Iglesias del Espíritu Santo en el Cono Sur.

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